Durante la última semana se han reportado 2 casos de ballenas enmalladas en la región de Tumbes y Piura. Como se sabe, cada año, entre julio y octubre, las ballenas jorobadas visitan las cálidas aguas del norte del Perú para reproducirse, migrando desde sus zonas de alimentación en la Antártida.

“Las ballenas jorobadas, a pesar de su gran tamaño, sufren graves consecuencias debido al enmalle con redes de pesca, ocasionando desde lesiones hasta su muerte. Un reciente estudio señaló que el peso de las redes frenan su movimiento y generan un gasto adicional de energía, lo que condiciona su supervivencia, aun cuando son liberadas,” afirma Aimée Leslie, Directora del Programa Marino de WWF Perú. “Y en el caso de las ballenas que arrastran el arte, esto suele llevar a una muerte larga y dolorosa que puede prolongarse por 6 meses a un año”.

En ese sentido, la pronta liberación es de suma importancia. Para hacerlo se requiere de personal capacitado y herramientas adecuadas para la tarea. Una de las principales recomendaciones de la Comisión Ballenera Internacional es que el equipo que libere al cetáceo no debe ingresar al agua, dado que al hacerlo puede estresar al animal y generar movimientos bruscos que lleven a un golpe inesperado.

¿Cómo actuar frente a estas situaciones?

Al ser testigos de un incidente así, se aconseja reportarlo inmediatamente a las autoridades pertinentes: Oficina local del Instituto del Mar del Perú – IMARPE (01208-8650), Dirección de Producción del Gobierno Regional (072 – 524390) o la Policía Nacional del Perú (072 – 525250).

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